UMBRAL DEL MÁS ALLÁ Y LAS PUERTAS INTERDIMENSIONALES

UMBRAL DEL MÁS ALLÁ Y PORTALES INTERDIMENSIONALES

En febrero de 1971 un hombre llamado Al Kiessig proclamo poseer la habilidad de pasar a través de las “puertas”, umbral existente entre dimensiones. Según él fue en Missouri donde encontró la “puerta occidental”, la puerta del mal y la “puerta oriental”, esta era la entrada el mundo espiritual.

Según Kiessig, hay dos lugares, uno en Missouri y otro en Arkansas donde el paso a la dimensión paralela a la nuestra. Allí reina un silencio absoluto. Se parece a nuestro mundo, pero no hay ningún ruido, no hay viento ni sol, aunque parezca que haya un lucero brillante.

“Cada puerta es diferente -declara Kiessig- pero creo que si uno logra reconocer estas aberturas, podría viajar a lugares distantes y luego con estas mismas regresar a casa”.

Esta versión indica que es muy posible que algunos hombres y mujeres posean una psiquis que les permita trasponer la frontera, existentes entre este plano de realidad y otras dimensiones.

¿Pueden esos hombres y esas mujeres viajar a reinos que normalmente son inalcanzables para quienes solo cuentan con el plano físico?

¿Se trata acaso, de alucinaciones creadas por una necesidad psíquica dentro de ciertos tipos de identidad? En otros casos de “visitas a través de portales interdimensionales” existen suficientes testigos que permiten probar lo que se asevera.

HISTORIA DEL ESTUDIANTE DE FILIPINAS. 1953

En 1953, un estudiante de Filipinas desapareció a la vista de sus compañeros, en esa ocasión las habitaciones estaban cerradas y luego de manera increíble, reapareció en otro distrito de Manila.

En 1965, un corresponsal de la United Press Internacional entrevisto a Cornelio Closa, el famoso muchacho “invisible” que a la fecha ya tenía 25 años y estaba casado, padre de dos niños, a fin de conseguir sus impresiones respecto al extraño suceso que le había ocurrido 13 años antes.

Cornelio no dudó en repetir la historia: la que ocurrió en 1951 cuando cursaba el sexto grado de primaria.

Cierto día se encontró con una joven hermosa vestida de blanco con una larga cabellera rubia, tenía su misma edad e iba descalza. Cornelio observó que ella no caminaba, sino flotaba. Aunque el joven no pronuncio ninguna palabra, Cornelio entendió todo lo que ella le dijo.

Cuando le tocó la mano, él se sintió transportado, todo cuanto le rodea parecía real aunque él tenía la sensación que no era así.

Se encontró muchas veces con la joven. Incluso fueron a los cines de la ciudad y hasta visitaron la feria. Cuando estaba al lado de la muchacha nunca se sentía cansado ni hambriento.

OTRO UMBRAL: LO MÁS RARO ERA QUE NADIE PARECÍA FIJARSE EN ELLOS

Sus padres comenzaron a recriminarle que faltase tanto a la escuela, pero ello de nada sirvió. Estando en la escuela, cuando llegaba la muchacha, él se iba con ella aún con la puerta cerrada. Ellos podían pasar a través de la puerta como si estuviese abierta.

Sus desapariciones eran a veces hasta de tres días y lo hacían delante de sus compañeros de aula y familiares. Finalmente los padres enviaron al chico a una clínica mental y luego a un hospital de beneficencia donde descubrieron que no padecía de ningún signo de demencia, y lo enviaron de regreso a casa. Las visitas de la extraña muchacha habían cesado.

Aunque Cornelio pudo emprender una existencia normal y tranquila quedaron muchos interrogantes en el aire: ¿Adónde iba con la chica, era la joven habitante de otra dimensión?

Naturalmente, ninguno de estos casos ha sido aprobado. Pero ha dejado la incógnita de si hay realmente agujeros o puertas entre las dimensiones reales.

EL CASO CADWELL. 1970

En 1970, sucedió un singular hecho en Caldwell, New Jersey. Numerosas personas entre las cuales se encontraban policías y periodistas observaron lo que era común y lo que salía de una tela de araña gigantesca y se alargaba hacia las nubes.

Era como un alambre, totalmente rígido y parecía de plata. Un día estuvo colgado a unos 150 m por encima de los edificios, en dos avenidas de la ciudad. La policía intentó rastrearlo, pero antes de poder descubrirlo desapareció.

Unos investigadores descubrieron que el hilo plateado se había visto a intervalos durante todo un mes.

Uno de los estudios recogió la versión de una señora Smith, quien el último día de ese mes se escuchó un gran ruido en su tejado. Pensó que se trataba de un jet atravesando la barrera del sonido o algo así. Más tarde, observó que un tramo del hilo colgante de plata había caído al suelo y estaba en su patio.

Ella lo recogió y lo entregó a la policía. No se trataba de un hilo corriente, podría compararse con un sedal de nylon pero era totalmente diferente a los demás, además era translucido. De allí se sacó en conclusión que las personas, los barcos, los aviones pueden ser también “capturados y desaparecidos” hacia alguna dimensión desconocida, ¿será este un umbral interdimensional?.

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