
En la Plaza del Navegante de Miraflores se encuentra el Faro «La Marina» y es uno de los seis faros que forman el sistema de señalización visual o antigua guía para navegantes de la Bahía del Callao y cercanías, que, en conjunto cubre un área de 3,500 millas cuadradas.
En la antigüedad era una torre muy alta y en la cumbre ardía un fuego noche y día, advirtiendo a los navegantes de los peligros de la costa.
Los faros no solamente señalan la entrada de los puertos, sino también las islas, la extremidad de los promontorios y de las penínsulas. Basta recordar que una de las siete maravillas del mundo antiguo era el gigantesco faro de Alejandría en Egipto. Hasta principios del siglo XIX no se consiguió una importante mejora.

Cada faro tiene una luz distinta de los otros, en color y duración. Por este medio el navegante reconoce el nombre del faro y el lugar donde está situado.
Fresnel fabricó un sistema óptico perfeccionado, proveyendo a los faros de lentes con luz giratoria que se diferenciaba de la luz de una estrella. Este foco iluminaba todo el horizonte marino y permite no solamente descubrir los peligros de la costa, sino también identificar cada faro por la combinación de sus destellos.
LA TORRE FARO DE MIRAFLORES Y SUS CARACTERÍSTICAS
Ubicado en la Latitud 12° 07’ 13” y Longitud 17° 02’ 17”. Su construcción se remonta a 1900 y aunque la leyenda urbana afirma que fue diseñado por el arquitecto Gustavo Eiffel, no hay evidencia documental que lo confirme.

El fabricante real fue la prestigiosa empresa Chance Brothers & Co., con sede en Birmingham, Inglaterra, que fue líder mundial en la fabricación de estructuras para faros durante los siglos XIX y XX.

La torre metálica cilíndrica del Faro “La Marina” tiene una altura de 22 metros. Es de hierro fundido y revestido decorativamente, tiene una luminosidad de 63,000 candelas de destellos blancos.
Tiene un peso total de 60 mil kilos y se compone de 319 partes desarmables, unidas por 1,750 pernos y tuercas. Pintado de blanco con dos franjas azul marino se alza majestuosamente sobre un artístico y ahora embellecido promontorio, resultando ampliamente visible, sobre todo de noche.
El faro “La Marina”, sirve como señal orientadora a los buques que navegan en alta mar y que estén dentro de su alcance luminoso de 26 millas náuticas o 41 kilómetros, para los que entren y salgan del Puerto del Callao y para las embarcaciones que naveguen entre La Punta y Chorrillos.

Imagen anterior: El farero trabajando en el lente, ejemplo del tipo de tecnología óptica que Chance Brothers perfeccionó: los prismas de cristal que permiten proyectar un rayo de luz a distancias increíbles.
Hasta 1921 estuvo ubicado en Punta Coles, al sur de Ilo, departamento de Moquegua. Posteriormente, en diciembre de 1973 fue armado a 86 metros sobre el nivel en su actual ubicación en el distrito de Miraflores en Lima, por la Dirección de Hidrografía y Navegación de La Marina en homenaje “Al Navegante”, de acuerdo al Plan General de Faros y Radiofaros para el ámbito marítimo, fluvial y lacustre del Perú.

En el Perú se han utilizado los faros desde el siglo pasado. El primero que se construyó fue en el año de 1855, ubicado en la Isla San Lorenzo del lado norte. Era de madera y su alcance máximo llegaba a las 10 millas o 16 kilómetros.
Durante el siglo XX la Dirección de Hidrografía y Navegación ha instalado siete faros y once radiofaros a lo largo del litoral.

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